Pesca de barbos orillados (como antes…)

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Texto y fotos: Blas Valverde.

El barbo ha sido siempre una especie muy apreciada por los pescadores de caña, por su fuerza y velocidad lo que nos confiere una poderosa lucha. Grandes carreras en el agua que pondrán a prueba nuestro equipo y a nosotros mismos. Además tenemos muchas posibilidades de capturar un gran ejemplar.

Antes de pasar a la parte técnica, no nos vendría mal un repaso a la biología del barbo para así conocer sus hábitos un poco más.

Conociendo a nuestro amigo
Es una especie de gran tamaño, en comparación con el resto de los ciprínidos, que puede alcanzar hasta un metro de longitud, aunque la mayoría de los ejemplares rondan los 40 centímetros. Su cuerpo es fusiforme y algo comprimido lateralmente, de color más o menos uniforme que se aclara de lomo a vientre. Su coloración varía entre individuos, pudiendo ser de tonos grisáceos, parduzcos y verdosos, y amarillo en algunos ejemplares como el barbo gitano. Su boca, en posición ínfera es protráctil y sin dientes, aunque tiene nueve dientes en la faringe. En la mandíbula superior tiene las cuatro bárbulas cortas que le dan su nombre común. Come por aspiración. Sus aletas tienen la base relativamente estrecha. Su aleta caudal tiene forma de “V”. El último radio de la aleta dorsal tiene denticulaciones, más profusas en los juveniles que en los adultos. La aleta anal es más larga en las hembras. El barbo común con el barbo comizo se diferencia por tener la cabeza más corta y ancha, y las denticulaciones de la aleta dorsal más cortas pero con sus espinas más apretadas. El barbo lo podemos encontrar en casi todos nuestros cauces y nuestros embalses, siendo su tipo de pesca parecida, pero no igual. En este caso nos vamos a centrar en la pesca desde embarcación con señuelo artificial, en los diferentes embalses extremeños. Para cualquier pescador que se dedique a la pesca de black bass y lucio, no le habrá pasado desapercibido el interés que nuestros señuelos despierta en muestro amigo el barbo, y las grandes posibilidades que hay de capturarlo.

Cambios de hábitos y adaptación
En los últimos años, los cambios producidos en el hábitat del barbo, le han llevado a ampliar su menú y llevando a esta especie a habituarse a cazar de manera más asidua, mostrando un carácter depredador, que posiblemente habíamos pasado por alto. La clave de este cambio ha sido la proliferación en nuestras del alburno. Con su capacidad de procreación, está consiguiendo ser la mayor fuente de alimento en cuanto a depredadores como el barbo, bass o lucio.

Barbos orillados: lances precisos
Para la pesca del barbo con jerkbait (duros y blandos) tenemos que prestar especial atención al lance. La vista del barbo no es precisamente de las mejores, en cambio su oído sí, por lo que buscaremos en nuestros lances precisión sobre la zona donde le vemos en la orilla o donde pueda estar apostado. Hay que estar muy atento a la caída de nuestro señuelo, si le cae cerca el ataque no se hará esperar, provocando una reacción inmediata, que hará atacarlo rápidamente.

Pesca con jerkbait duro
En este caso vamos a pescar en principio haciendo orilla literalmente, nuestros lances si queremos tener éxito tienen que ser precisos, ya que vamos a lanzar a la misma orilla, que en muchas zonas dentro del mismo embalse estará lleno de ramas, árboles o maleza, si no, nos pasaremos el día desenganchando señuelos. Si por el contrario lo que estamos viendo es que los barbos hacen desplazamientos entre la orilla y aguas un poco más profundas, haremos también lances paralelos hacia el exterior, ya que si cogemos el momento de actividad, nos entrarán también.

Si nos hacen seguimientos sin tomar el señuelo, es el momento de buscar la velocidad de recogida adecuada y los tiempos correctos de parada del jerkbait. De esa elección dependerá el éxito de tener picadas o no.

La picada es contundente, una parada en seco y una preciosa carrera alejándose, seguida de una querencia por llegar al fondo y rozarlo con el morro, en un último intento por soltarse del anzuelo. Tras unos momentos de ardua lucha el barbo parecerá vencido y cederá en su empuje permitiéndonos traerlo a nuestra posición, para levantarle la cabeza y terminar de cansarlo, pero cuidado, aún le quedarán fuerzas para pelear y dar unos buenos tirones. Tened en cuenta que a estas alturas será poca la línea que os una a él, y eso juega a su favor. En cuanto a los señuelos, debemos diferenciar los flotantes de los suspendidos, con un mismo tamaño, 90 milímetros, como mucho 100. Me decanto por la marca Bassday, en concreto el modelo Pánico, ya que la parada es suspending total. Tenemos que utilizar la técnica del jerk en toda su dimensión, con pequeños movimientos de puntera de caña y dando el tiempo de parada del señuelo necesario, ya que es primordial. Atentos a la picada, que es brusca y hay que sujetar bien la caña. Ojo a las poteras que tienen que ser de muy buena calidad y reforzadas, ya que en las peleas las enderezan muy a menudo. Es conveniente llevar de reserva para cambiarlas de vez en cuando.

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Pesca con jerkbaits blandos
Especialmente lo utilizo para hacer orilla en busca de barbos que estén cerca de la misma, la técnica es similar al jerkbait duro, con la diferencia es que pescaremos hasta una profundidad de metro y medio y principalmente a pez visto. El barbo al ser un pez que come por absorción es muy importante que los anzuelos y su colocación, podemos usar anzuelos de mosquito clavando al señuelo por la cabeza tipo drop shot. Este montaje tiene el inconveniente que los vinilos nos durarán poco, yo prefiero montado con anzuelo curvo tipo Texas y siempre dejando la “muerte” fuera del vinilo, para una clavada rápida y segura.

El uso de rattling (pequeños)
Este señuelo lo podemos ir alternando con la pesca con jerkbait, a diferencia que podemos pescar zonas de orilla y proximidades más profundas de hasta los dos metros. Como técnica es sencilla, lanzaremos a la orilla con recogidas lentas, con variaciones de velocidad y paradas para hacer pequeños diente de sierra. Es un señuelo muy efectivo principalmente en aguas un poco tomadas. Utilizaremos señuelos de hasta 6 o 7 centímetros en colores claros para aguas cristalinas y oscuros o chartreuse para aguas tomadas.

Poppers y “paseantes”
Cuando veamos comer a los barbos en superficie, es el momento, lanzaremos principalmente a la orilla y con movimiento erráticos. Las paradas en este caso más cortas que con el jerkbait. Es una técnica que te mantiene el corazón en un puño por los ataques en superficie, el único inconveniente es que fallan mucho, puedes tener 10 ataques y sacar uno, por lo que el tamaño de los señuelos es primordial, utilizaremos señuelos de 60 y 70 milímetros para que los puedan absorber bien.

Equipos idóneos
Para estas técnicas , el tipo de caña para un buen manejo de este tipo de señuelos es muy importante. La mejor opción es una caña de spinning o casting medium fast, en este caso, estoy utilizando las Antrax de Vega en sus dos versiones, en spinning utilizo el Hibrid 2 que es un carrete rápido y se adapta muy bien a la técnica del jerk, y en casting, con un carrete de velocidad de recuperación 6:3, es suficiente. En cuanto a la línea para los jerkbait utilizo fluorocarbono de no más de un 0,22 milímetros, en este caso Power Zone, y para popper y “paseantes”, monofilamento Toray en la misma medida, ya que con el fluorocarbono al hundirse dificulta la natación del señuelo.

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Fuente original: Federpesca

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