Black bass en embalses con poca agua

2

Texto y fotos: Vicente Gargallo.

Aprovechando el bajo nivel de los embalses de nuestro país, en los malos tiempos que corren, es hora de coger nuestra cámara de fotos y bloc de notas e ir guardando apuntes de todas las coberturas, que ahora en seco nos rodean a pie de agua. Más adelante nos ayudarán a una más sencilla y rápida localización de las zonas de caza de nuestro black bass, que no andará lejos de las zonas fotografiadas antes de que se inundaran de nuevo. Desde estas líneas os ayudaremos a un mejor almacenamiento de la información y su posterior puesta en práctica.

De esta situación de sequía, debemos sacar partido y recordar las estructuras que nos iba dejando a la vista la bajada de nivel de nuestros embalses.

Cómo aprovechar la sequía
Al tratarse de unas bajadas muy drásticas de nivel, de semana en semana nos encontramos que nuestro embalse favorito aparecen cada vez más estructuras y coberturas, donde poder lanzar nuestros artificiales, dejando fuera del agua diferentes estructuras como las siguientes:

– Ramas o árboles hundidos donde sacamos varios ejemplares buenos de bass.

– El muro semi-sumergido donde lanzábamos nuestro artificial y que en tan sólo unas semanas más ha pasado a ser un simple muro sin agua.

– Esa recula donde veíamos a los basses acechar a los alburnos y en poco tiempo hemos visto la misma recula pasar a ser un simple playita sin peces. Es en éstas y otras muchas situaciones donde debemos analizar esas jornadas de pesca que nos fueron tan fructíferas con un nivel determinado de agua y tan nefastas con tan sólo un par de palmos menos de agua en la misma zona. Esta situación de bajada de la actividad del bass en dichos apostaderos o desaparición de los mismos, siempre estará ligada a la profundidad en la que se situaban los obstáculos sumergidos, árboles semi-sumergidos, profundidad de los pilares de los puentes, etcétera. Son situaciones que nos ayudarán a entender la localización de los basses en esas mismas zonas en otras temporadas venideras. No es lo mismo que en una playita detectemos las puntas de un matorral que apenas asoma o se detecta debajo del agua, que pescar ese mismo matorral medio fuera del agua.

Esto va ligado a que la mayoría de los embalses de la península ibérica cuentan con muchas orillas que ganan profundidad muy poco a poco, luego tenemos otros que son más profundos y aquí a veces la localización será más difícil con las bajadas de nivel.

La manera mas productiva de localizar basses es conociendo la ubicación de las zonas calientes donde nuestro amigo decide cazar. Una pequeña alteración en el nivel, es suficiente para hacerlo cambiar de zona. Una buena técnica para localizar estas zonas es con la técnica del powerfishing para localizar la ubicación de los primeros basses activos para una vez localizados pasar a una pesca más lenta y así examinar la zona para escogerla o descartarla de nuestros apuntes.

La cámara y el bloc de notas

Éstas serán nuestras dos mejores herramientas que siempre debemos llevar en nuestra mochila de pesca, cada una de ellas aunque a priori parezca que sirven para lo mismo, la verdad es que son muy distintas, las dos en conjunto serán nuestro GPS, el GPS del pescador de orilla y también el de las pequeñas embarcaciones y catamaranes. Este pequeño detalle nos puede ahorrar horas en la localización de los basses por las extensas masas de agua de nuestros embalses preferidos. La cámara de fotos será muy útil para recordar a priori esas zonas de pesca donde veamos árboles tumbados en medio de una recula sin agua, o un pequeño muro medio derruido, una casa o molino sumergido, un reguero que antes estaba sumergido y creíamos que era un cambio de profundidad, etcétera.

La cámara siempre nos acompaña en todas nuestras salidas de pesca y es el la mejor memoria visual que podemos llevar y aprovechar. Un buen ejemplo es una orilla llena de puntales sumergidos. Al principio nos parecen todos buenos, luego empezamos a pescar y tardamos horas en tener una picada. ¿Cómo ahorrar tiempo en localizar la zona de las picadas? Fácil. Cogemos nuestra cámara de fotos y ojeamos las fotos de cuando estaban los puntales sin agua y observamos que el cuarto puntal a unos quince metros tiene una gran piedra, si hubiésemos realizado esta operación nada más llegar, nos hubiésemos ahorrado mucho tiempo de búsqueda y quebraderos de cabeza pensando ¿cómo puede ser que estos puntales no tengan peces? La respuesta es fácil: cobertura igual a bass, si sabemos donde está la cobertura, sabremos donde lanzar desde un principio, aumentando nuestras posibilidades de lograr capturas más rápido y así poder pescar más zonas a powerfishing.

3

Otro ejemplo: Nos encontramos en medio de una orilla llena de árboles, todos nos parecen iguales, empezamos a lanzar y a probar señuelos sin respuesta por parte del bass. Al cabo de un buen rato empezamos a tener picadas en una cierta zona cerca de un mismo árbol, no sabemos porqué pero ahí pican. Volvemos a la semana siguiente y vemos que aún pican pero obtenemos menos capturas en dicho árbol, volvemos a la siguiente semana y observamos que en dicho árbol aparece junto a él, otro gran árbol tumbado contra la base del mismo. Ahí tenemos la respuesta de por que preferían los basses ese árbol. Cogemos cámara de fotos, foto y apuntamos en la libreta el árbol tumbado en el árbol en el que se encontraba. De esta manera en otras temporadas que el nivel del agua anegue estos árboles, en tan sólo un minuto mirando la cámara y el blog, sabremos donde lanzar nuestros primeros lances, evitándonos muchas horas en su localización.

Con nuestra cámara fotografiaremos las coberturas que más productivas nos han sido, o las que descubrimos después de que el agua las dejase al descubierto y creamos que cuando suba el nivel del embalse será un punto caliente a tener en cuenta. Con el blog de notas anotaremos la posición de los mismos con algún método que nos ayude a recordar enseguida.

Trucos para guardar la información
Recordar que con sólo ver las fotografías recordaremos como pescábamos esa zona que tantos basses nos proporcionaba, pero cuando las cosas cambian y esas coberturas que encontramos con el embalse medio vacío se aneguen por el agua, nos será muy difícil localizar muchas de las coberturas que hemos fotografiado anteriormente. Esto suele sucedernos en los grandes y medianos embalses donde es muy fácil confundir orillas enteras, en los de pequeño tamaño solemos recordarlos casi a la perfección, pero también nos pueden servir estos consejos para encontrar pequeñas estructuras.

En todos nuestros embalses, sus orillas se reconocen por nombres puestos por los pescadores o por nombres de la zona, una buena idea es tener nuestras zonas de pesca separadas por zonas y las zonas por orillas con los nombres que conozcamos nosotros, aquí se suelen equivocar muchos pescadores, así que nosotros mismos les pondremos nombres a esas orillas para que no nos líen, ni liarnos.

Las zonas tienen todas sus nombres, hasta ahí bien. Los pescadores de orilla tenemos muchas limitaciones así que dentro de la zona elegida para pescar, sabemos por donde empezamos siempre nuestra zona, partiendo de aquí una buena forma de tomar nota es observando la orilla donde estamos eligiendo un punto, por ejemplo una piedra gigante o un árbol caído en la misma orilla, que tengamos a nuestra espalda. Este será el punto uno de un triangulo imaginario para nuestra zona elegida. Luego desde ese punto tomaremos la fotografía fijándonos en que aparezcan dos puntos visuales de la orilla de enfrente que podamos utilizar de referencia y los anotaremos en nuestro blog de notas. Así ya tenemos una fotografía que será como un mapa topográfico para cuando el embalse tenga más nivel de agua e inunde dicha zona fotografiada. Este pequeño truco es aplicable a todo tipo de coberturas que nos encontremos por el embalse pero, para no llevar el libro gordo sólo nos quedaremos con las zonas que nos dieron peces, no todos los obstáculos albergan peces, saber diferenciar las zonas calientes nos evitará muchas horas de pesca improductiva en jornadas venideras.

Otro truco más fácil de llevar a cabo será recordando simplemente los puntos desde donde hicimos las fotografías, que serán siempre las zonas que elegimos casi siempre que visitamos nuestro embalse preferido y con sólo dos puntos visuales, seremos capaces de pescar estas zonas, uno el de nuestra espalda y otro en la orilla de enfrente, como una línea recta, en caso de no acordarnos del punto exacto, pues echamos un vistazo al blog y a la cámara. Este truquillo será el que más utilicemos porque cuando lo repitamos muchas veces, ya se nos graba en la cabeza y no se nos olvidará nunca. Siempre hay pescadores con más memoria que otros, pero como dicen nuestros mayores: “Mejor lápiz corto que memoria larga”. El último truquillo y más eficaz, que al final usaremos todo el mundo: será almacenar toda esta información en nuestros teléfonos móviles (smartphone, iphone,…) que hoy en día son como pequeños ordenadores de bolsillo, crearemos nuestras carpetas de cada embalse con toda la información que deseemos. Yo ya lo hago… ¿A qué esperáis vosotros?

[embedded content]

Fuente original: Federpesca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies