Bonefish a mosca


mosca

Bonefish a mosca en Cayo Romano (Cuba)

Volver a la isla de Cuba es siempre una delicia en todos los sentidos, pero si es para pescar a mosca en una de sus privilegiadas zonas de bajíos y manglares – como ha sido el caso – la alegría del viaje se convierte en pasión de pescador mosquero y este adquiere una dimensión sublime. En esta ocasión hemos viajado para pescar bonefish a mosca.

Tener la oportunidad de lanzar nuestras moscas sobre macabíes, sábalos o palometas, es ya un privilegio al margen de los resultados, puesto que sabido es que no siempre se consigue arrimar la pieza a la mano, sobre todo en el caso del tarpón que con sus increíbles saltos y piruetas, casi siempre nos gana la partida. Ahora bien, el contraste y la diferencia con la pesca que podemos practicar en nuestro país es tan grande que no cabe casi comparación, aunque podríamos apenas emparejar a los macabíes con el barbo, a la pesca de la palometa con las grandes carpas (salvando enormes distancias) a la barracuda con el lucio y al tarpón con…el black bass, ¡si estos pudieran alcanzar semejantes tamaños claro está!

De cualquier manera, recomiendo hacer al menos uno de estos viajes una vez en la vida, lo cual es muy difícil porque si lo probáis vais a querer repetir ¡Seguro!

Muchos bonefish


Todo lo que tiene de difícil  la palometa, el bonefish por el contrario lo tiene de fácil, sobre todo porque hay muchos y tuvimos días de clavar 20 macabíes por barco, a pesar de que como digo, por culpa de las mareas, no había mucho pescado. Lo que sí llama la atención de este lugar, es el tamaño de los peces y el macabí no es excepción, promediando de 4 a 6 libras los medianos y al menos tres sacados que pasaban de las 7 libras. Los pequeños, que ya te sacan de la primera carrera 150 metros de backing, eran casi todos de tres libras que es un tamaño estándar para cualquier otro destino. Aún os diré que lancé a uno de estos cohetes con aletas que pasaba de los 4 kilos sin que por desgracia viera la mosca – debido al fuerte oleaje – antes de asustarse.

También pescamos varios lugares donde eran abundantes y picaban muy bien pequeños jacks y cojinúas y algún otro pargo “curiosote” de hasta dos o tres kilos uno de los cuales, fue el almuerzo de una gran barracuda que de un sólo mordisco me dejó solamente un trozo de la cabeza prendida de la mosca y a los dos segundos me lo arrebató también.

De estos lances tuvimos varios más con los macabíes y como mucho nos dejaban la cabeza de regalo. También sacamos un hermoso pez ballesta después de tirar a muchos pues no cogían la mosca fácilmente y un pequeño mero.

Equipos para Cuba


En cuanto a los equipos a emplear, recomiendo llevar cañas del 8 para el macabí, del 9 y del 10 para palometa y del 10 y 12 para barracuda y tarpón. En la calidad y tamaño de los carretes hay que ir sobrados, no menos de 200 metros de backing y freno resistente, pues una carrera de más de 150 metros no es nada rara con un bonefish o un permit medianos. Por lo demás, no olvidarse de las flat boots, la crema protectora, una gorra que nos proteja el cuello y un anti-mosquitos eficaz. . Y…suerte, mucha suerte para izar uno de estos colosos al barco, el grand slam está ahí esperando ser logrado y os aseguro que no es tan difícil en este privilegiado lugar de pesca, aunque como antes apunté, el gran privilegio es sin duda volver a Cuba, a ese espléndido y acogedor país al que siempre tiene uno ganas de volver.



Fuente

Federpesca

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