Siluros con pellets en el Ebro La guía definitiva

Siluros con pellets en el Ebro
La guía definitiva

“Siluros con pellets en el Ebro La guía definitiva” (

Texto y fotos: Marcos V. Calleja.

Desde la llegada del siluro al Ebro en el año 1974 hasta la fecha, han pasado mas de 40 años, 42 para ser exactos. En el momento actual se ha superado la barrera de los 100 kilos de peso y el último récord de esta especie se sitúan en un siluro de 2,65 metros de largo en cuanto a longitud y 112 kilos en cuanto a peso. Y muchos de estos grandes gatos se pescan con pellets

Una modalidad que se practica mucho últimamente es la pesca a fondo con pellets. Modalidad que proporciona excelentes ejemplares y de la que vamos a tratar en este artículo, pues he comprobado en los tres últimos años que del éxito al fracaso hay un pequeño paso. Tratándose de siluros y de cebar puestos con pellets. influyen muchas “pequeñas cosas” y hay que saber dónde, cómo y cuándo. Vamos a intentar explicarlo detallada y resumidamente a continuación.

¿Dónde? La cuestión más importante
La pesca del siluro a pellets es una modalidad en la que lo más importante es localizar un buen puesto en el que sepamos que haya siluros. Dependiendo de la zona del embalse las cosas variarán mucho, pues el embalse de Mequinenza presenta muy diferentes estructuras dependiendo de la zona en que intentemos pescar y no es lo mismo pescar en la zona baja con aguas claras y profundidades de hasta 60 metros, que en la zona alta donde el embalse se estrecha tomando la configuración de rio con aguas tomadas y fondos de 8 a 12 metros. También influirá, y mucho, el nivel del embalse y si hay o no crecida en el aporte de aguas al mismo porque dependiendo de una u otra variable las profundidades cambian y la forma de actuar también hay que adecuarla a cada circunstancia. Lo mejor para aclarar la situación de pesca al lector es detallar resumidamente las diferentes condiciones que se puede encontrar.

Primavera: marzo/abril/mayo
En los primeros meses del años los siluros se desplazan a aguas someras (poco profundas). Si estamos pescando en la zona alta del embalse y las aguas del rio bajan muy crecidas los siluros tomaran mal los pellets y hemos de tener en cuenta que la acción de cebar se vera parcial o totalmente anulada por la corriente, pues si cebamos en una determinada zona y la corriente arrastra el cebo y traslada la sustancia olorosa del lugar donde tenemos los anzuelos cebados, cebar es inútil y las picadas pueden ser una verdadera casualidad. En la zona alta y con corriente fuerte lo más adecuado es pescar a lance con señuelo artificial, buscando siluros orillados. Si no hay corriente y la acción de cebar es posible, debemos buscar zonas cercanas a las orillas donde el siluro se trasladara en capas de agua que estén entre 2 a 5 metros de agua. Si pescamos en las zonas media y baja, tendremos que la corriente no influirá por estar las aguas remansadas, tanto mas remansadas cuanto mas abajo del embalse nos encontremos. Tambien hemos de tener en cuenta que los siluros se trasladarán a zonas de aguas menos profundas donde permanecerán hasta finales de mayo por lo que localizarlos será cuestión de buscar en la parte media y baja zonas de fondo blando con profundidades de entre 3 a 10 metros.

Las mejores zonas serán las que se encuentren orientadas al mediodía solar por ser allí donde las aguas se calentarán antes, y si hay amplias planicies de fondo blando con profundidad uniforme en gran extensión, atención porque podemos dar con una concentración pre-freza con abundancia de ejemplares

Verano: junio/julio/agosto
Una vez han desovado, los siluros se dispersan y buscan ubicación para la nueva estación que se aproxima. Después de la freza están muy agotados y muchos de ellos llevan el cuerpo arañado y rozado de las peleas entre ellos. A finales de mayo se suelen pescar siluros que presentan este tipo de heridas principalmente en el final de su larga cola. Las temperaturas suben, los niveles del embalse empiezan a bajar y los siluros buscan ahora las pozas profundas donde pasan largas horas de inactividad semienterrados en el fondo de fango. Esta es una buen época para pescar a pellets pues la corriente es nula, la localización de los peces es mas fácil y la acción de cebar resulta muy eficaz. Si pescamos en la zona alta buscaremos las pozas profundas después de largas planicies de aguas someras pues será en estas pozas donde tendremos ubicados a los mejores ejemplares. Si pescamos en las zonas media o baja con fondos de entre 10 a 25 metros o más, buscaremos áreas próximas a reculas donde se trasladan las carpas y otros ciprinidos para frezar. Cerca de estas reculas se apostaran los siluros. En pleno verano estarán profundos, tanto mas profundos cuanto mayor calor haga. Moviéndose de sus apostaderos a la caída del sol y teniendo mucha actividad durante toda la noche.

Otoño: septiembre/octubre/noviembre
Con el fin del verano el calor va disminuyendo y llegados a mediados de septiembre la temperatura del agua empieza a descender propiciando que los periodos de actividad en los siluros sean de mayor duración y alargándose en el día. Desde octubre hasta mediados de noviembre es una época del año excelente para pescar con pellets. Los grandes siluros estarán situados, en la zona alta del embalse, preferentemente en zonas de profundidad media (entre 6 a 12 metros) con preferencia por buscar una depresión en el fondo o bien junto a grandes rocas sumergidas o cualquier otro tipo de cobertura que les permita emboscarse, bien entre el cieno, del fondo o bien camuflándose entre ramas, oquedades o rocas. Si pescamos en la zona media-baja las profundidades aumentaran pudiendo situarse los siluros a mas de 20 metros. Por tanto, en una u otra parte del embalse, siempre deberemos localizar las mejores zonas dependiendo de la época del año y la altura del embalse que pretendamos pescar.

El ansiado siluro de Jano Skoda
Jano Skoda, periodista del diario “Pravda” recorrió países de Centroamérica cubriendo guerras y revoluciones como la revolución sandinista en Nicaragua, llevando siempre su pasión por la pesca a todos esos países. Su gran sueño fue siempre, desde su infancia, pescar un gran siluro, pues en su país, el siluro es el rey de los peces y el trofeo mas deseado. Soñaba con pescar uno de los grandes siluros del Ebro y al final lo consiguió, después de tres intentos en tres años consecutivos. El primer año solo pudo pescar uno pequeño, al año siguiente volvió y estuvo peleando durante mas de dos horas con un monstruo de mas de 100 kiloa que remolco la Zodiac, con dos ocupantes (él y el guía Joaquin Lafaja) durante más de 3 kilómetros km río arriba, y al final enredo la línea en un bosque sumergido y lo perdieron, volviendo desencajado y descompuesto a la orilla, pero no vencido, pues al año siguiente lo volvió a intentar y lo consiguió. Fue en “las playas del sol” zona situada entre Escatrón y Chiprana y le costó “sudar de lo lindo” y no es una frase hecha sino la mas pura realidad, hasta hacerse con el pez que se acercó a los 2,20 metros y un peso de entre 70 a 80 kilos.

La cara de satisfacción al conseguir su ansiado sueño es de lo mas elocuente, y para nosotros fue una enorme satisfacción ver, que por fin había conseguido su sueño de pescador, desde estas paginas le enviamos un fuerte abrazo y nuestra enhorabuena

El equipo y material para la pesca del siluro a pellets
Cañas: Preferentemente en dos tramos de una longitud de 2,40 a unos 3 metros, de acción fuerte, con capacidad para lanzar pesos superiores a 125 gramos. Aunque en esta modalidad apenas sí se emplea el lanzado y el cebo es llevado desde la embarcación hasta la zona de cebado dejando caer el plomo junto al bajo de línea y el anzuelo cebado con pellets. Se ceba posteriormente a depositar el cebo en el fondo. Las cañas de fibra de carbono con acciones de 150 a 250 gramos de peso son ideales para esta pesca y sobre todo hay que fijarse bien en que monten anillas de calidad para minimizar en todo lo posible el rozamiento de la línea durante las tensiones extremas a las que los grandes siluros someten al equipo. También es muy importante la sujeción de la caña, pues debe tener una empuñadura larga que permita sujetar la caña con ambas manos para poder trabajar a un pez que puede llegar o sobrepasar los 100 kilos de peso y los 2,50 metros de largo.
Carretes: El carrete para pescar siluros con pellets debe ser ante todo de buena calidad y resistente.>
En esta modalidad lo más importante es que los materiales con los que esté construido sean de calidad contrastada y fuertes. No es necesario un ratio de recuperación elevado, pues lo que verdaderamente necesitaremos será potencia de giro al recuperar y un freno fiable. Los modelos en talla 5.000 al 10.000, con una capacidad mínima de 150 metros de línea trenzada del 45 serán adecuados. Lo ideal son carretes con 200 a 250 metros de capacidad de línea con un diámetro de entre un 45 a un 60.
Líneas: Por lo general se pesca con línea trenzada de diámetros que oscilan entre el 45 al 80. Si la línea trenzada es de un fabricante reconocido, esos diámetros nos darán resistencias más que suficientes para enfrentarnos al mayor de los siluros desde la orilla, o si es una zona complicada, trabajarlos desde la embarcación. Hay quien también utiliza línea de monofilamento de nailon con buenos resultados empleando diámetros similares, aunque la resistencia que ofrece el monofilamento es menor. Los mas puristas pescan siempre al límite de los diámetros mas finos pero esto conlleva un riesgo muy elevado de perdida de grandes peces.
Anzuelos: De buena calidad, muy afilados, de vástago grueso, súper resistentes y a toda prueba. No es necesario utilizar tallas muy grandes pues últimamente, en el Ebro, los profesionales de la pesca de los grandes siluros no utilizan anzuelos mayores a las tallas del 8/0, siendo las tallas de entre un 4/0 a 6/0 las más empleadas.
Accesorios: La pesca del siluro es una modalidad en la que esta siempre presente el fango, el agua y la mucosidad del pez, por lo tanto el pescador que manipula un siluro acaba siempre “ pringado” de estas tres materias. Para pescar siluros es muy recomendable calzado que pueda pisar firme en el fango y no se salga de los pies, ropa que se pueda ensuciar debiendo llevar por tanto ropa de recambio en nuestras excursiones de pesca. Toalla y jabón serán, en el puesto de pesca de siluros, algo que agradeceremos muchísimo llegado el momento. Sombrilla, una silla plegable y nevera con alguna bebida, así como gafas de sol y gorra, son accesorios que para este tipo de pesca se hacen de todo punto indispensables, así como un repelente para mosquitos.

Cebado, guía práctica
Los pellets que encontraremos en el mercado pueden ser de diferentes fabricantes y pueden estar agujereados en el centro o no. De una u otra forma deberemos llevar aguja de anzuelar para pasar la línea y después montar los pellets que puede ser de un par de piezas o un ramillete con varios de ellos. La acción de cebar la zona donde depositaremos el anzuelo es conveniente hacerlo cebando en círculo, en una extensión de unos 20 metros cuadrados tomando como centro el punto donde depositamos el anzuelo cebado sujeto mediante un bajo de línea a un plomo de entre 175 a 350 gramos de peso, empleando en cada cebado unos 5 /10 kilos de cebo. A lo largo del día deberemos cebar nuevamente, cada tres o cuatro horas, para que el cebado sea efectivo y constante y también cambiar los pellets del anzuelo, sustituyéndolos por nuevos. De la misma forma deberemos hacerlo en días siguientes y si pescamos durante varios días consecutivos lo más efectivo suele ser la repetida acción de cebar en un determinado espacio, acostumbrando a los peces a acudir a esa parte del fondo de donde procede el aroma del cebado.

Como trabajar un gran siluro
Lo primero es clavarlo con solidez pero sin partir. Para ello el freno del carrete deberá estar regulado para que el siluro pueda robar línea sin esfuerzo una vez tragado el cebo y se desplace. Cuando se produzca la picada y el carrete “cante” indicando que el siluro se lleva el cebo dentro de su boca, debemos actuar sin prisa… Pero sin pausa. Tomaremos la caña y asegurándola en nuestras manos, dirigiremos la puntera hacia el agua. Bloquearemos el carrete tapando la bobina y asegurándonos que la línea esta tensa y sin combas, levantaremos la caña hacia el cielo con decisión y firmeza, así conseguiremos la mayor eficacia en la acción de clavado.

Una vez clavado el pez, en la puntera de la caña notaremos un par de fuertes tirones hacia abajo que aguantaremos sin ponernos nerviosos, para después regular el freno del carrete y empezar la lucha con el pez hasta agotarlo pudiendo la pelea durar desde unos minutos a… bastante tiempo, dependiendo del lugar, y del tamaño del pez. Si cuando claváis notáis como si fuera un pez pequeño y que al recuperar línea viene hacia vosotros casi sin resistencia ¡cuidado!

He podido comprobar en mas de una ocasión que los siluros mas grandes han sorprendido al pescador llegando hasta la misma orilla casi sin oponer resistencia y al llegar casi a la orilla revolverse hacia dentro del embalse poniendo a prueba la resistencia del equipo al máximo y sorprendiendo al pescador

He visto cómo un pez de más de 100 kilos se dejaba llevar hasta la orilla como si fuese una carpa de muy pocos kilos, y al llegar a unos 15 metros del pescador revolverse, pegar un tirón y descolocar al pescador que dio un traspiés y casi se cae al agua. Pescando siluros la posibilidad de clavar un pez de esas dimensiones está presente en cada picada ¡no lo olvidéis! La pelea con un gran siluro consiste en agotarle manteniendo la caña y la tensión de la línea constante, aguantando sus primeras embestidas y recuperando línea poco a poco manteniendo siempre la tensión.

Últimos compases…
Una vez el siluro muestra su cuerpo tenemos media batalla ganada pero ¡ojo! que aún no está agotado del todo. Cuando le podamos tocar hay que actuar con precaución de la siguiente manera: Con el freno del carrete regulado le daremos una palmada en el lomo y esperaremos su inmediata reacción que será la de dar un fuerte tirón y huir hacia la profundidad, debiendo nosotros prevenir esta escapada. Cuando le deis una palmada en el lomo y el siluro no reaccione será la señal de que está totalmente vencido. Entonces, con la ayuda de unos fuertes guantes, le subiremos la cabeza sujetando el maxilar inferior y así le inmovilizaremos. Pasando una cuerda por la boca y la abertura branquial lo ataremos y le mantendremos en el agua para que se recupere y después con la ayuda de una lona o plástico humedecido le sacaremos del agua para pesarlo y hacernos la foto con nuestro trofeo sin producirle daños. Un siluro de más de 2 metros y que pese entre 70 a 100 kilos es un trofeo para recordarlo toda la vida. Pescando con pellets lo podéis conseguir. Que tengáis buena pesca.

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Fuente original: Federpesca

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